En esta segunda parte, continua mi ruta en furgoneta por las playas de Lagos, Sagres, Vila do Bispo y alguna más de Lagoa que visitamos a la vuelta para cerrar el viaje con broche de oro.

Ruta

2ª parte de la ruta: Praia dos Três Irmãos – Praia Dona Ana – Praia do Camilo – Ponta da Piedade – Praia do Porto de Mós – Sagres – Praia da Mareta – Praia Beliche – Cabo de San vicente – Forte de Santo António de Belixe -Fortaleza de Sagres – Vila do Bispo – Praia do Castelejo – Praia da Cordoama – Praia do Amado – Praia de Vale Centianes – Praia do Carvalho.

Playa dos Três Irmãos

Día 4

Cuando nos despertamos nos fuimos a descubrir la Playa dos Três Irmãos. Una bahía abrigada entre grandes rocas, situada en la punta Este del extenso arenal de Alvor, que se prolonga a lo largo de 7 km aproximadamente sin interrupción.

Fuimos caminando para el lado izquierdo de la playa para llegar a la gruta. Sus aguas son verdes y su arena finísima. ¡Merece una visita!

Después de disfrutar de un agradable paseo seguimos nuestro camino en dirección a Lagos. Nuestra idea inicial era parar en la Playa dos Estudantes primero, pero al no encontrar aparcamiento seguimos hasta la Playa Dona Ana.

Playa Dona Ana

Considerada una de las playas más bonitas de Portugal, Playa Dona Ana cumple con el común denominador de la belleza costera del Algarve, castillos rocosos naturales y aguas entre azul turquesa y verde, hacen a esta playa muy especial. El único “pero” es que está más urbanizada que otras playas que he mencionado en mi ruta y suele haber bastante gente, pero si caminas hacia el lado derecho está más tranquila. Es una buena playa para hacer snorkel.

Playa do Camilo

La siguiente playa que visitamos después de almorzar fue la bella Playa do Camilo. Las vistas desde arriba son impresionantes y te vas haciendo la idea de que esta playa es un pequeño paraíso. Tras la dura bajada de 200 escalones, llegas a la arena. Esta playa te ofrece varias calas a las que vas accediendo entre arcos de piedra o a nado, atravesando sus cálidas y cristalinas aguas.

Atravesamos la playa, pasamos un arco de piedra y llegamos a una calita más tranquila donde disfrutamos de un rato muy agradable. Esta playa es ideal para hacer snorkel y disfrutar de todos sus rincones. ¡Me encantó!

Playa do Camilo

Más tarde nos dirigimos a Ponta da Piedade. Este lugar es un imperdible en tu paso por lagos. Las vistas desde aquí son increíbles. Cuevas marinas, rocas y salientes bañados por impecables aguas. Desde aquí podrás hacer unas fotos espectaculares.

Ponta da Piedade

Para terminar la tarde, fuimos a la Playa  do Porto de Mós. Una playa con un extenso arenal de arena dorada y aguas tranquilas y cristalinas, rodeada de acantilados. Esta playa tiene ducha al lado izquierdo del chiringuito. También dispone de un amplio aparcamiento.

Después de la ducha, seguimos nuestro camino en dirección a Sagres en busca de una playa de la que me habían hablado genial: la Praia Furnas en Figueira. Al llegar a la playa hacia un viento muy fuerte, era imposible cocinar en nuestro camping gas y decidimos ir al pueblo para pernoctar. Justo antes de entrar vimos un cartel enorme de que había un parking de caravanas gratis y nos dirigimos a buscarlo. Cuando lo encontramos vimos que había un cartel en la puerta que decían que los nuevos ingresos se hacían hasta las 18:30 horas, por lo que no pudimos pasar la noche allí.

Fuimos a buscar otro sitio y acabamos en un parking de tierra. Pasamos la noche sin problema, es un pueblo muy tranquilo.

Ponta da Piedade

Día 5

Después de tomar el desayuno para cargar las pilas, estuvimos debatiendo un rato si volver a la Playa Furnas o no, pero al ver que seguía haciendo bastante viento, seguimos nuestro camino en busca de la Playa Barranco que era otra de las playas que me habían recomendado y tenía marcada en mi mapa.

Me habían dicho que la playa estaba bastante alejada y que el camino era de piedras y un tanto complicado. Nos arriesgamos y decidimos intentar llegar a ella, pero fue imposible. Había unas piedras enormes y el camino estaba en muy mal estado, finalmente nos dimos la vuelta. No queríamos arriesgarnos a pinchar una rueda o sufrir otro tipo de altercado.

Después de otro intento fallido fuimos a la Playa do Zavial pero hacia muchísimo viento y continuamos nuestro viaje hasta Sagres.

Playa da Mareta

Cuando llegamos a Sagres, nos fuimos directos a la playa da Mareta. Esta playa configura una pequeña bahía que la resguarda de los vientos y los oleajes fuertes. El arenal se encuentra encajado entre abruptos acantilados con enormes salientes y cavidades excavadas. La playa estaba prácticamente vacía y eso siempre es un placer.

La siguiente parada era la Playa do Beliche, pero antes paramos a cocinar y almorzar en su aparcamiento cuando nos dimos cuenta que teníamos un problema con las ruedas de nuestra furgo y nos pusimos a buscar un taller. Vimos que en Lagos había uno especializado en neumáticos y decidimos volver hasta allí para resolver nuestro problema y poder seguir nuestro viaje tranquilxs.

Playa Beliche

Cuando llegamos allí, no tenían las ruedas que necesitábamos y nos dijeron que hasta el lunes no las traerían con seguridad. Preguntamos si era posible tenerlas para el sábado al medio día y así poder continuar nuestro viaje y nos dijeron que lo iban a intentar.

Decidimos pasar el final de la tarde del viernes en Lagos y esperar noticias por la mañana. Para quitarnos el mal sabor de boca, nos fuimos a la Playa Dona Ana y pudimos disfrutar de ella sin gente y relajarnos un rato. No tiene nada que ver la playa a estas horas y al medio día. A estas horas tiene un encanto especial.

Esa noche pernoctamos en Playa do Porto de Mós. El día anterior habíamos estado allí y vimos que había un parking de tierra muy grande. Esta playa se encuentra a 2 km de Lagos y el sitio es muy tranquilo.

Playa Dona Ana

Día 6

Nos despertamos cruzando los dedos para que las ruedas estuvieran en el taller y pudiéramos resolver el problema. Las cosas en los viajes no siempre salen bien, pero por suerte cuando llegamos al taller, las ruedas estaban allí y pudimos continuar nuestro viaje segurxs.

Volvimos hasta Sagres para continuar con los planes que teníamos y nos fuimos a Playa do Beliche. Esta playa se encuentra situada en las proximidades del Cabo de San Vicente. Para acceder al arenal, deberás bajar una larga escalinata de piedra desde la cual se contemplan los acantilados con sus grutas y sus espectaculares desmoronamientos. En el arenal encontrarás una gran diversidad de rocas recortadas con formas muy caprichosas. Esta playa nos encantó, es preciosa y muy salvaje y cuando la visitamos, tenía muy poquita gente.

Playa Beliche

Después de disfrutar de la playa, nos fuimos a visitar el Cabo de Sao Vicente. Es el extremo sudoeste del país, un lugar con unos imponentes acantilados que ofrecen unas espectaculares vistas del Atlántico. El enclave está presidido por un faro y una antigua fortaleza que acogen a miles de turistas cada año.

La idea era ir a ver el atardecer, había leído que era uno de los más bonitos de la Península Ibérica, pero el día no acompañaba, había mucha niebla y eso no iba a ser posible, por lo que decidimos visitarlo antes. Me dio pena, tenía muchas ganas de disfrutar de ese momento, pero bueno, ya tenemos un buen motivo para volver.

También paramos en el Forte de Santo António de Belixe, no se puede entrar al interior del forte, pero se puede pasear por fuera y disfrutar de las vistas al Cabo a la derecha y a la fortaleza de Sagres a la izquierda. Como he dicho antes, el día estaba muy nublado y no se veía con claridad. Igualmente el lugar me pareció muy lindo y sus vistas también. Sin duda merece la pena hacer una parada.

Vistas desde el Forte de Santo António de Belixe

A continuación, nos dirigimos a la Fortaleza de Sagres. La vimos por fuera ya que no queríamos pagar la entrada. La fortaleza y sus inmediaciones se encuentran integradas en el Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina. Desde sus escarpados acantilados, se puede disfrutar de una deslumbrante panorámica a lo largo de la costa, con especial mención a las ensenadas de Sagres, el Cabo de San Vicente y a la inmensidad del océano.

Al final de la tarde nos pusimos en busca de un lugar para pernoctar esa noche y fuimos hasta la Playa do Castelejo que era otra de las playas que tenia en mi lista para visitar. Cuando llegamos hacía muchísimo viento y frío y decidimos que no era el mejor lugar para pasar la noche. Después de dar un paseo nos dirigimos hacia Praia da Cordoama y la situación era la misma. En esta playa disfrutamos de la puesta del sol y seguimos nuestro camino.

Las dos playas mencionadas anteriormente son muy bonitas y salvajes. Son ideales para los amantes del surf, normalmente hace mucho viento y hay muchas olas.

Playa Beliche

Paramos en el área recreativa de Cordoama y la idea era pasar allí la noche. Había gente acampando y parecía un lugar tranquilo. Al rato de estar allí llego la policía y nos dijo que eso era parque natural y que no podíamos pernoctar. Nosotrxs le dijimos que no íbamos a pasar la noche allí y que nos íbamos en un momento y no tuvimos ningún problema, pero a los que estaban acampando les querían multar.

Al final nos fuimos a Vila do Obispo y aparcamos en el centro del pueblo al lado de unos lavaderos públicos. Pasamos la noche allí sin ningún problema.

Día 7

Nuestra ruta estaba a punto de acabar, era domingo y la semana había pasado volando. Decidimos aprovechar el día para visitar algunas playas más y volver a Córdoba al final de la tarde.

Después de desayunar nos dirigimos hacia la Playa do Amado. Un paraíso perdido en el Algarve alejado de todo, el poblado más cercano es Carrapateira. Esta playa es ideal para los amantes del surf. Gracias a su gran oleaje, se la considera una de las mejores playas de toda Europa para practicar todo tipo de deportes de viento y agua. En la misma playa hay dos escuelas de surf. Después de disfrutar un rato del paisaje y darnos un baño decidimos irnos en busca de otra playa más tranquila. El agua aquí estaba muy fría y hacía bastante viento.

Playa Dona Ana

Estuvimos un rato pensando donde íbamos a pasar el resto del día y decidimos ir hasta Lagoa. Las playas de esa zona nos habían encantado y aún nos quedaban algunas por visitar.

Después de almorzar fuimos hasta la Playa de Vale Centeanes. Esta playa cuenta con un amplio arenal que se extiende hacia el oeste y es flanqueado por imponentes acantilados que aportan una gran belleza paisajista.

En la pared rocosa del oeste hay una exótica galería excavada por el mar; mientras que el acantilado de la zona central de la playa se encuentra salpicado por pequeños y recortados surcos.

Playa do Carvalho

Después de pasar un rato en esta playa y de darnos algunos baños nos fuimos a disfrutar de la que sería nuestra última playa de este viaje. Y nos decantamos por la Playa do Carvalho. El acceso a esta bonita playa se realiza a través de un túnel excavado en una pared rocosa donde podrás observar una gran cantidad de fósiles marinos incrustados.

Este pequeño arenal esta rodeado por paredes rocosas de tonos ocres. En el lado derecho hay una pared desde donde saltamos al mar y pasamos una tarde muy divertida. A mi compañero esta fue una de las playas que más le gusto, disfrutó como un niño chico.

El barranco que precede a la playa es muy frondoso y en él se pueden ver especies vegetales como la sabina, el lentisco o el palmito, la única palmera nativa de Europa.

Playa do Carvalho

Y aquí termina la segunda parte de mi ruta de 1 semana en furgoneta por la costa del Algarve. ¡Espero que os haya gustado y os sea útil!

¡Recomiendo al 100% hacer este viaje! Yo he vuelto aún más enamorada de Portugal y me he quedado con las ganas de seguir descubriendo este paraíso costero al alcance de todos los bolsillos.

Nuestro presupuesto de 1 semana ha sido 110€ en gasoil y 90€ en comida y bebida. Dormimos todos los días en nuestra furgo por lo que no gastamos nada en alojamiento y preparamos casi todos nuestros almuerzos y cenas en nuestro camping gas. Para viajar no se necesita mucho dinero siempre y cuando no necesites muchos lujos.

Esta ruta la hemos realizado la ultima semana de julio y encontramos bastante gente en algunas de las playas. Mi consejo es que si tienes la oportunidad la realices en junio o septiembre y la podrás disfrutar aún más.

Si aún no leíste la primera parte de la Ruta en furgoneta por el Algarve, ¿a qué estas esperando?

¡Que no pare el movimiento!