Hay sitios que no te dicen nada y otros que pasan a formar parte de tí… Eso me pasó a mi con Ubud, me marcó. Fue, sin duda, uno de los lugares que más me gustó durante mis días en Bali. Iba muy predispuesta a que esta bohemia localidad me encantara, eso es verdad. Había devorado infinidad de información antes del viaje y, cuando por fin estuve allí, no me defraudó. Superó, con mucho, mis expectativas un tanto exigentes, pero este tipo de cosas suceden cuando los lugares se disfrutan con ganas. De hecho, uno de los momentos memorables allí fue el trayecto en moto hacia una de las rutas que transcurren por los arrozales. ¡Lo disfruté como una enana! ¡Y el paseo por los arrozales aún más!

Camino principal dentro de los campos de arroz.

Camino principal en campos de arroz.

Situado en el sur de esta gran isla y alejado de la costa, Ubud es parada obligada para el/la viajer@, pero también es la zona de Bali que peor tasa de cambio tiene. Conviene ser previsor@ en este aspecto y cambiar o sacar rupias en Kuta, donde encontrarás el mejor cambio de la isla, con diferencia. Eso sí, desconfía de los “chollos”, lo más probable es que intenten timarte entre recuento y recuento de billetes. Para evitarte disgustos innecesarios, escoge un sitio que te dé confianza con un cambio “apropiado”.

Bueno, a lo que vamos… ¿qué tiene Ubud que lo haga tan “auténtico”? Ubud es el sitio más bohemio de Bali y esto hace que tenga un encanto especial. Es residencia de muchos artistas, locales e internacionales, y cuna de otros tantos, sobre todo pintores y escultores. Como estarás imaginando, toda esa concentración de arte se respira en cada rincón y crea una atmósfera de creatividad e ingenio difícil de olvidar. Y es que respirar inspiración provoca que por tu sangre empiecen a fluir ideas…

EN UBUD SE RODÓ PARTE DE LA PELÍCULA COME, REZA, AMA.

Escenas como la de Julia Roberts en la bici por los arrozales y la del mercado fueron rodadas en Ubud.

Algo que me resultó curioso, muy curioso: varias agencias comercializan tours que recorren todos los lugares de Ubud que aparecen en la película. Hay un Ubud para todos los gustos…

En las afueras se sitúa el Sacred Monkey Forest Sanctuary, el templo de los monos de Ubud. Recomiendo su visita, aunque no por los “encantadores” animalitos. Mucho ojo con ellos: son listos, exigentes, un tanto agresivos y muy muy conscientes de su estatus “sagrado”. Si llevas comida y la ven o la intuyen, terminará “siendo suya”, te lo digo por experiencia… a mí me la jugaron, pero bien.

Lo realmente espectacular del Sacred Monkey Forest Sanctuary es la palabra que, tal vez, menos llama la atención: el Forest. Es espectacular. Cuenta con más de 100 especies diferentes de árboles. Diferentes partes de muchas de estas especies son utilizadas en infinidad de rituales y/o ceremonias. Tal vez, este sea el motivo por el que estos árboles tienen ese toque tan místico… Mmmmm ese ambiente que impregna Bali y que está tan presente en Ubud…

Imagen de la majestuosa vegetación balinesa. Ubud verde.

Ubud verde.

Otro aspecto que hace de Ubud un lugar mágico es su proximidad con la vegetación balinesa: verde, fresca y majestuosa (yo la llamo selva, pero no tengo muy claro si la palabra es del todo apropiada, tal vez porque mi concepto anterior de la palabra selva era diferente…). A muy pocos Kms. tienes la opción de hacer rafting. El tramo es fácil y recomendado para principiantes. Hay infinidad de empresas que lo ofertan, el precio son 60 USD e incluye la comida después de realizar la actividad. Sólo las vistas desde el río ya merecen la pena, así que con un poquito de adrenalina en juego el paseo sólo puede mejorar…

La danza balinesa merecería un post completo sólo para entender un poquito de qué va. Más que un espectáculo es una tradición, como casi todo en Bali. Gustos y comprensiones al margen, aquí sólo mencionaré que uno de los mejores sitios para disfrutarla es Ubud, aunque puedes verla en infinidad de sitios, pero, sin duda, el que mejor reputación tiene es el Ubud Palace.

No debes marchar de Ubud sin darte un masaje balinés. Es una de las cosas que me hubiera gustado hacer precisamente allí y no pude por falta de tiempo. Tienen los mejores precios de la isla. Pregunta por ahí… ¡todo el mundo habla maravillas de los masajes balineses!

Tampoco sería una visita “en condiciones” si no comieras en un Warung. Los Warung son los restaurantes donde come la gente local. Te recomiendo el Ibu Oka, muy cerca del Ubud Palace, donde podrás comer muy bien por unos 2,50€ siempre y cuando no pidas cerveza, claro, añade siempre unos 3,00€ por una Bintang.

En la misma zona y muy cerca de allí está el Café Lotus, un restaurante completamente diferente en conceptos generales que no se ha ganado su fama en balde, es uno de los más conocidos de Ubud por sus jardines interiores, aunque en la misma calle puedes encontrar sitios parecidos. El entorno y el ambiente del lugar son sencillamente increíbles, es como si cenaras en un cuento. Aunque es de los más caros, al cambio no sale tan mal el capricho, unos 25€.

Campos de arroz a las afueras de Ubud.

Campos de arroz a las afueras de Ubud.

Otro café pintoresco de Ubud es el Café Wayan. Un rincón especial donde perder la noción del tiempo. Me lo recomendó una española majísima que gestiona una ONG allí -si quieres pasar a verlos, dímelo a través de los comentarios y te daré más información encantada, toda ayuda es poca, siempre-. Descubrí que puedes entrar sin tener “necesidades gastronómicas”: son tan agradables que te dejan dar una vuelta sin consumir, siempre que lo hagas con educación, por supuesto.

Se me olvidaba ya decir que Bali, debido a la inmensa cantidad anual de turistas que recibe, empieza a mostrar las consecuencias de este turismo masivo y ver tiendas -algún warung y restaurante también- entre los arrozales de Ubud fue lo único que me desencantó un poco, por decirlo de alguna manera, porque no hubo nada en Ubud que borrara la sonrisa de mi cara. Pero yo soy así y alguna “pega” tenía que poner por escrito… ¡ja! Eso sí: no dejes de dar un paseo por los arrozales al atardecer, es un momento mágico y apenas hay gente.

Aquí dejo mi pequeño homenaje a Ubud. Espero haberte acercado un poquito más a este encantador lugar. Te dejo también este vídeo por si te quieres dar una vuelta por la ciudad.