Escrito por: Raquel Lainde.

¡Claro que me gustaría viajar más! pero… ¿Quién va a pagar la hipoteca y los créditos?

Llevo años intentando ahorrar para viajar… pero al final nunca es suficiente para ir donde quiero.

Si alguna vez has dicho estas frases (o cualquier variación de las mismas) entiendo perfectamente tu frustración porque también han salido de mi boca. A veces las responsabilidades financieras y laborales adquieren un peso importante en nuestra vida… y sin darnos cuenta nuestras almas nómadas se van anquilosando en el sedentarismo.

Hace un mes Andrea Morera compartió aquí su experiencia para animarte a viajar con poco dinero. Hoy te voy a contar lo que yo hago para ganar dinero mientras viajo.

Puedes generar ingresos en origen

Participa de la economía colaborativa

Ni la hipoteca ni la letra del coche se pagan solas… pero siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte a cubrir los gastos si le dejas disfrutar de tu casa o tu coche mientras viajas.

Yo comparto mi hogar con otros viajeros a través de Airbnb cuando mis hijos y yo estamos de vacaciones. Y con ello cubro los gastos fijos mientras no trabajo.

Terminaron oficialmente las #vacaciones… mis #okupas amenazan con volver en las siguientes. #Vueltaalhogar

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Pero tu casa no es lo único que puedes ceder a otros a cambio de dinero: Coches, bicicletas, instrumentos musicales, cámaras de fotos, ropa… casi cualquier cosa se puede alquilar en los nuevos espacios de intercambio que inundan la red. Échale un ojo a este directorio para hacerte una idea de las posibilidades.

Deshazte de lo superfluo

La primera vez que se me presentó la oportunidad de “cruzar el charco” hace quince años estaba a dos velas. Me moría por viajar con mi novio a su país… pero no tenía dinero para costearme el billete. La colección de sellos de un difunto tío abuelo me pagó el avión y así pude vivir una de las experiencias más bonitas de mi vida. Nunca le estaré lo suficientemente agradecida a Don Eusebio.

Mira a tu alrededor. Seguro que posees cosas de las que puedes prescindir y que otros quieren comprar. Inspírate en nuestra amiga nómada Irene, que encontró 500 euros limpiando su armario.

 

Puedes generar ingresos en destino

Comparte tu conocimiento.

Muchos de mis viajes son laborales. Soy freelance, hago consultoría e imparto formación en Ecommerce y Marketing Online.

Para mí es tan fácil como hacer un mailing ofreciendo mis servicios a las cámaras de comercio o asociaciones profesionales de las ciudades a las que quiero ir.

Puede que creas que no puedes hacer algo similar, pero te equivocas. Es cuestión de averiguar qué sabes tú hacer que otros pagarían por aprender. Piensa… ¿Qué te apasiona? ¿Cuál es tu especialidad? Usa internet para buscar grupos de gente con esos intereses en tu destino y propón un taller/curso/seminario en el que compartir tus conocimientos.

Una herramienta muy útil para esto es Meetup, donde encontrarás comunidades de personas con gustos comunes y donde cada día se organizan miles de eventos.

Por ejemplo: ¿Te gusta cocinar y planeas viajar a Thailandia? Escribe hoy a los organizadores del Bangkok Cooking Club y propón impartir a sus miembros un curso de gastronomía de tu país mientras estés allí.

Ve a ferias sectoriales

Frankfurt en Alemania o Guadalajara en México son ciudades que yo conocí representando a empresas españolas en ferias de negocios.

En el mundo se celebran millones de eventos sectoriales donde los empresarios se reúnen, muestran sus productos, compran los de otros y toman el pulso al mercado… y esto ocurre a lo largo de todo el año.

Investiga los calendarios feriales de las ciudades por las que quieres pasar y busca cuándo se celebran los eventos de tu sector profesional. Piensa qué podrías ofrecer a las empresas u organismos de tu área para que te costeen todo o parte del viaje. Un lugar donde puedes empezar a buscar es n’Ferias. Esta es una buena forma de combinar currículum con nomadismo.

Compra en un sitio para vender en otro.

A China fui una vez en un viaje fascinante. Acompañé a una amiga que, cada año, se costea dos semanas de turismo en hoteles cinco estrellas con la compra-venta de perlas. Ella aprovecha la diferencia de precios entre los dos países para hacer contrabando de joyería a pequeña escala, tiene su grupo de clientas habituales entre familiares, amigas, conocidas, amigas de conocidas, etc.

No te estoy sugiriendo que hagas ninguna ilegalidad… es solo un ejemplo de las posibilidades que hay si no cierras los ojos al comercio.

Trabaja por internet

Yo trabajo sola, pero en ocasiones contrato a colaboradores que me ayudan con tareas concretas, siempre a distancia a través de plataformas remotas. Conmigo han trabajado personas que viven en España, Argentina, Pakistán o Suiza.

Piensa si tú también podrías ofrecer tus servicios en estas plataformas. Hay gran variedad de trabajos que seguramente puedes hacer: redacción, traducción, diseño, venta telefónica, entrada de datos… solo hace falta un ordenador y una red wifi, y puedes trabajar desde cualquier parte del mundo.

Ábrete una cuenta en Upwork, Freelancer, Nubelo… y asegúrate de dar un servicio excelente para recibir buenas valoraciones. Al contrario de lo que se piensa, normalmente los que buscamos trabajadores en esas plataformas sabemos que lo barato sale caro y priorizamos la reputación sobre el precio. Empieza realizando algunos trabajos impecables y después sube tus tarifas. Si obtienes una buena reputación desde el principio y mantienes el nivel de tus servicios, podrás generar ingresos casi cuando quieras desde donde estés.

Ya ves que hay formas de trascender la hipoteca, los créditos, el trabajo aburrido… para seguir alimentando tu alma nómada a pesar de las ataduras.

¿Te apetece intentar alguna de estas ideas? ¿Se te ocurren otras formas de aumentar la lista? No te cortes y compártelas, estoy deseando probar cosas nuevas.

Y tú, ¿quieres ser también nuestra amiga nómada? Aquí te contamos cómo. ¡Anímate!