Si llevas un tiempo siguiéndonos, sabrás que las componentes de Mujeres Nómadas somos muy distintas unas de otras en cuanto a carácter, pero nos une la misma pasión por descubrir lugares, conocer personas y comernos la vida a bocados dando lo mejor de nosotras mismas siempre que se presenta la ocasión.

Juntas creamos este proyecto, del que tú también formas una parte muy especial, porque es a ti a quien pretendemos acercarnos a través de nuestros relatos, para ayudarte en lo que podamos y para hacerte sentir que no estas sola, somos muchas las que estamos unidas por la pasión de descubrir este mundo.


RACHEL NÓMADA

Observadora. Soñadora a la par que realista. Alocada y algo descarada. Sí, así soy yo. Con espíritu mochilero, veo la vida como una gran aventura y es que para mí la vida es eso: EL GRAN VIAJE.


 Rachel, ¿naciste o te hiciste nómada?

No me termino de considerar nómada porque amo el tener un espacio para mí, esté donde esté y sea dónde sea, pero estático en cada momento: una “base”, un “lugar de calma”, mi lugar en ese momento… Pero quiero contestar a esta pregunta diciendo que me hice nómada -que sentimiento nómada tengo, claro que sí- creo que influenciada en la niñez por mi padre, que siempre que podía exploraba rutas nuevas. Era un hombre bastante inquieto y creo que me provocó tanto las ganas constantes de movimiento como el amor por la naturaleza; y despertó de alguna forma la curiosidad por saber qué había detrás de aquella curva o al final de aquella calle discreta que pasaba completamente desapercibida para otras miradas…

¿Puedes decirnos un país o sitio que te haya sorprendido muchísimo?

De momento, me quedo con dos: Islandia, que me enamoró y me hizo soñar con seres fantásticos (soy un poco freaky, sí)… y Tanzania, que jamás pensé que me iba a impactar tanto, el caso es que me aportó muchísimo su sencillez casi primitiva y su apasionante vida salvaje. En ambos países me sentí “como si estuviera dentro de un documental de National Geographic” o qué sé yo, pero el caso es que en ambos lugares sentí por mi parte mucha más reacción frente a los estímulos que en otros viajes. Con solo “estirar la vista” y ser una mera observadora cualquier momento merecía (y mucho) la pena.

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¿Un motivo por el cuál volverías?

Me encantaría ver auroras precisamente en Islandia, que no tuve la oportunidad porque no era temporada. Y, bueno, en Tanzania también me quedó mucho por ver y experimentar, pero si necesito una excusa, ¡la necesidad de ver felinos y otros mamíferos impresionantes en libertad es razón de peso! 

¿Un motivo por el cuál no volverías?

Pues… la verdad es que no se me ocurre ninguno… ¡de hecho me gustaría volver tanto a Islandia como a Tanzania! El único motivo que se me ocurre es que podría echar ese tiempo en descubrir otro lugar en el que no haya estado nunca, si eso sirve como motivo… jejeje 

Más atardeceres en el Serengeti también me sirven como motivo para volver a Tanzania

¿Y una experiencia de pura adrenalina?

Creo que después de hacer puenting fue cuando entendí el significado de la palabra adrenalina.

¿Cómo es tu manera de viajar?

Sola, con familia o con amigxs. La verdad es que depende mucho del momento, de lo que me apetezca y del lugar al que viaje también. De momento, no me apetece viajar por la mayor parte de África sola, por ejemplo, aunque se puede hacer perfectamente, pero no me apetece: creo que lo disfrutaría mucho más con la compañía adecuada. Y lo digo por experiencia, el viaje a Tanzania no habría sido tan genial sin la que se está convirtiendo, casi sin quererlo, en mi compi de “grandes viajes” (también tengo que agradecerle muchas fotazas).

Atardecer mágico en Nungwi, Zanzíbar

Rachel, tus preferencias viajeras pueden ayudar a conocerte un poco más, cuéntanos:

  • ¿TU CIUDAD FAVORITA?

    Puede que sean tres, pero la cosa amenaza con que serán más y más… París es de las pocas ciudades que ha conseguido enamorarme en tiempo récord, pensar en pasear por Montmartre y las orillas del Sena ahora mismo hace que se me erice el vello de los brazos. La gente dice que es para disfrutarla estando enamoradx. Yo discrepo: para mí ha sido LA CIUDAD QUE ME ENAMORÓ. Bruselas y Estambul son las segundas de la lista, pero nunca me ha gustado tener que etiquetar o cuantificar estas cosas.

    Moulin Rouge, París

  • ¿UNA MONTAÑA ESPECIAL?

    El Pirineo. No es una sola montaña, pero me encanta.

  • ¿UNA PLAYA MÁGICA?

    Dos: Binigaus, en Menorca, y Paje, en Zanzíbar. He estado en playas mejores, sí, pero en esas dos he vivido precisamente momentos mágicos y sensaciones que difícilmente puedo expresar con palabras. Para mí son playas mágicas.

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  • ¿UNA ISLA PARA DESCUBRIR?

    Me encantan las islas y empiezo a pensar que casi todas quieren “ser descubiertas”, pero me quedo con lo que siento cada vez que pongo los pies en Menorca. He estado en lugares más exóticos con mucho encanto, pero es una isla a la que vuelvo una y otra vez, no solo por proximidad, principalmente por la energía que siento allí.

    El verano en Menorca es increíble, pero el invierno es un auténtico privilegio

  • ¿UN PUEBLO CON ENCANTO?

    ¡Uy! Esta es difícil… ¡no me gusta tener que poner unos lugares por encima de otros! Cada pueblo tiene su encanto: Ubud, en Bali es uno de mis favoritos, sí, pero Akureyri, en Islandia, me encantó… Ciutadella de Menorca, también me gusta muchísimo, y Patones en Madrid, también Sallent de Gállego y Benasque, los dos en Huesca… jajaja Lo dicho, que no me quedo solo con uno porque ¡hay mil pueblos que me encantan!

  • ¿UN LUGAR PARA PERDERSE?

    Formentera es una isla que te invita precisamente a eso: a perderte y a disfrutar mientras te pierdes. Cuenta con mil sitios especiales, pero Cap de Barbaria es uno de mis preferidos, se respira paz y huele a pino con salitre… ¡me encanta!

  • ¿UN BONITO RECUERDO?

    ¡Jo! Esta también es complicadilla… Por suerte tengo muchos bonitos recuerdos, ¡son tesoros! Por ejemplo… Un amanecer en el puerto de Es Castell que fue mágico, en compañía de mi hermano y un amigo. No había nadie más por los alrededores y los tres lo disfrutamos muy conscientes del momento.

  • ¿QUÉ TEMPLO, MEZQUITA, IGLESIA… TE GUSTÓ MÁS?

    Me quedo con la catedral de San Esteban de Viena y el Templo Madre de Bali (Pura Besakih).

     

    En el Pura Besakih, Templo Madre de Bali

    Pura Besakih, Bali, Indonesia. Más místico, si cabe, con lluvia.

  • ¿A QUÉ LUGAR NO VOLVERÍAS?

    Decir que no volvería a un lugar es decir demasiado, no sé… Por ejemplo, Lisboa no me apasiona y… en según qué circunstancias volvería. 

  • ¿UN SITIO NATURAL QUE TE ENCANTE?

    Cualquier parque nacional de Tanzania es mágico y salvaje, pero El Serengeti me impactó especialmente. Me sentí minúscula ante tanta inmensidad, con ese paisaje suyo tan característico que yo no había visto nunca. Por lo normal me atrae mucho más la selva que la sabana, por eso me sorprendió esa nueva afinidad que era desconocida para mí.

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  • ¿UNA COMIDA “EXTRAÑA” QUE HAYAS PROBADO?

    No he comido cosas “extrañas”, o al menos eso creo…

  • ¿UNA BEBIDA QUE TE GUSTE?

    Cualquier zumo o batido natural y el Chai Late con lemongrass, pero como no concibo mi vida es sin café. ¡Me encanta!

  • ¿QUÉ PAÍSES HAS VISITADO?

    AndorraAustria, Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Grecia, Holanda, Indonesia, Inglaterra, Irlanda, Islandia, Kenia, Noruega, Portugal, Tanzania y Turquía.

    ¡Somos Mujeres Nómadas!

Somos mujeres reales, soñadoras y cercanas como tú, así que nos encanta compartir contigo esta serie de entrevistas donde te dejaremos un trocito de nosotras mismas para que nos sientas más cerca.

No te pierdas ninguna de nuestras entrevistas y acércate tú también a nosotras dejándonos un comentario. ¡Nos encanta saber de ti!